En una nave con muelle de carga, el suelo es una zona de trabajo. Por él pasan carretillas a 10 km/h, transpaletas cargadas y personas que cruzan pasillos mirando un escáner. Una mancha de aceite, un charco en el muelle o una acumulación de fleje suelto no son un problema de imagen: son un riesgo de caída, de atropello o de vuelco. Y sin embargo la limpieza se sigue tratando en muchas empresas como un gasto de mantenimiento, separado del plan de prevención.
Este artículo es para el responsable de una nave logística o industrial del sur de València (puerto, La Torre, Vara de Quart, polígonos de la V-31) que quiere que la limpieza esté donde debe: dentro del sistema de prevención, con horarios, coordinación y registro.
Lo que dice la ley
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales obliga al empresario a mantener los lugares de trabajo en condiciones seguras, y el Real Decreto 486/1997 sobre lugares de trabajo lo concreta: suelos fijos, estables y no resbaladizos, vías de circulación despejadas, limpieza periódica y eliminación de residuos que puedan originar accidentes. No dice cada cuánto; dice que el riesgo tiene que estar controlado. Eso convierte la frecuencia de limpieza en una decisión de la evaluación de riesgos, no del presupuesto.
Cuando la limpieza la hace una empresa externa, entra el artículo 24 de la misma ley y el Real Decreto 171/2004 sobre coordinación de actividades empresariales: tú informas a la empresa de limpieza de los riesgos de tu nave (circulación de carretillas, zonas de carga, productos químicos, maquinaria en marcha) y ella te entrega la evaluación de riesgos de su puesto y la formación de su personal. Se documenta por escrito antes del primer día. En nuestras naves del puerto y de los polígonos es un papel que firmamos con cada cliente y que el técnico de prevención guarda.
Los riesgos que la limpieza controla
Suelo resbaladizo. Aceite hidráulico de carretillas, taladrina, agua de lluvia que entra por el muelle, polvo fino sobre hormigón pulido. Fregado con máquina y desengrasante en las zonas donde gotea, secado inmediato y señalización mientras el suelo esté húmedo. La limpieza de naves industriales con fregadora aspira el agua en la misma pasada, precisamente para no dejar el suelo mojado.
Obstáculos en vías de circulación. Fleje, cantoneras, plástico de retractilado, palés rotos. Retirada en cada visita y, en naves con mucho embalaje, un barrido mecánico intermedio a mitad de semana.
Polvo. Además de ensuciar, reduce la adherencia de las ruedas y, en cantidades altas, es un riesgo respiratorio y en algunos procesos (madera, harina, plásticos) de explosión. Barredora con filtro y aspiración industrial, no escoba.
Muelles y exteriores. Tierra, hojas, agua estancada y aceite en las rampas. Barrido semanal e hidrolimpieza cada dos o tres meses. El muelle es donde más resbalones vemos.
Vestuarios y comedores. Desinfección diaria con producto registrado: no es riesgo de accidente, pero sí de salud, y el técnico de prevención lo incluye.
Horarios: cuándo limpiar para no crear otro riesgo
Una fregadora circulando entre carretillas es un riesgo nuevo. Por eso la limpieza mecánica de pasillos y muelles se programa fuera de las horas de descarga: a primera hora antes del primer camión, en el cambio de turno o de noche en naves a dos turnos. En cada nave fijamos con el responsable las franjas y las zonas que se limpian en cada una, y nuestro personal lleva chaleco, calzado de seguridad y, donde hay carretillas, sigue las mismas vías señalizadas que el resto. Es parte del documento de coordinación, no una cortesía.
Registro: lo que le sirve al técnico de prevención
Cada visita deja parte de trabajo: zonas, máquina, producto y firma. En una inspección de Trabajo o tras un accidente, ese parte demuestra que la limpieza del suelo estaba planificada y ejecutada. Cuando hacemos limpieza de maquinaria y estanterías en altura en parada técnica, el parte incluye los equipos usados (plataformas, arneses) y las personas formadas. Lo describimos en la página de limpieza industrial y de maquinaria.
Cómo empezar
Pide a tu servicio de prevención que incluya la limpieza en la evaluación de riesgos de la nave con frecuencias por zona. Pásanos esa evaluación con la información de riesgos del centro. Nosotros devolvemos la nuestra, la formación del personal y un plan de limpieza con horarios que no crucen con las descargas. A partir de ahí, el parte de cada visita es un registro más del sistema de prevención, y el suelo deja de ser el sitio donde pasan las cosas.