Nueve meses después de la DANA de octubre de 2024, la mayoría de los garajes comunitarios de La Torre, Sedaví, Alfafar, Benetússer y Massanassa que se inundaron están vaciados, bombeados y con los coches fuera. Muchos han pasado por una limpieza de lodos y una primera desinfección. Pero en las visitas que hacemos con administradores de fincas de la zona seguimos viendo lo mismo: garajes que parecen limpios y no lo están del todo, y comunidades que no saben si lo que les falta es una limpieza más o una obra.
Este artículo es para el administrador o el presidente que tiene que decidir qué pedir ahora. Sin dramatizar: es una lista de lo que revisamos y de cómo se vuelve a la normalidad.
Lo que suele quedar pendiente
Barro seco en rincones y bajo instalaciones. El lodo se retiró de las plazas y los pasillos, pero queda en los huecos bajo las tuberías, detrás de los cuadros eléctricos, en las canaletas de desagüe y en los cuartos de contadores. Al secarse se convierte en polvo fino que vuelve a repartirse por el garaje cada vez que entra un coche.
Humedad en paredes y pilares. El hormigón absorbió agua durante días. Meses después sigue soltando humedad, sobre todo en la parte baja de pilares y muros. Si se pinta encima sin dejar secar y sin tratar, la pintura se levanta en semanas.
Olor. El agua de riada arrastraba aguas residuales, combustible de los coches y restos orgánicos. Un garaje que huele a humedad y a algo más no está terminado: hace falta desinfección con biocida registrado sobre superficies ya limpias, no solo ambientador.
Desagües y arquetas. Muchos quedaron llenos de lodo y no evacúan. La próxima lluvia fuerte lo pone de manifiesto. Conviene limpiarlos con hidrolimpiadora y aspirador antes de dar por cerrado el garaje.
Cómo hacemos la limpieza de recuperación
Primero, barrido y aspirado industrial del barro seco, incluidos rincones, canaletas y cuartos técnicos. Segundo, fregado a fondo con fregadora e hidrolimpiadora con recogida de agua, para no volver a inundar los desagües. Tercero, desinfección con producto inscrito en el Registro de Biocidas, respetando el tiempo de contacto, en suelos, parte baja de paredes y pilares y zonas donde hubo agua estancada. Cuarto, ventilación forzada si el garaje no tiene extracción suficiente, hasta que la humedad de las paredes baje. Todo queda en un parte de trabajo con los productos usados, que sirve para el seguro y para el acta de la junta.
Un garaje de 40 plazas (unos 1.000 m²) en estas condiciones lleva entre dos y tres jornadas de equipo con maquinaria. Lo explicamos con más detalle en la página de limpieza de garajes y parkings.
Volver a la pauta normal
Cuando el garaje está recuperado, lo que toca es no dejarlo pasar otra vez. La pauta que recomendamos en garajes de la zona sur es barrido mecánico mensual y fregado con máquina cada tres o cuatro meses, con limpieza de arquetas y canaletas en cada fregado. Cuesta entre 600 y 1.000 € al año en un garaje de 40 plazas, y evita la limpieza a fondo cada dos años que sale por el doble. Puedes ver cómo encaja en el presupuesto general de la finca en la guía de cuánto cuesta la limpieza de una comunidad.
Lo que no es limpieza
Si hay grietas nuevas, pilares con el hormigón descascarillado, puertas de garaje que no cierran o instalación eléctrica afectada, eso es un técnico y una obra, no una empresa de limpieza. Nosotros lo decimos en la visita cuando lo vemos, y en varios garajes de Benetússer y Alfafar hemos entrado después del albañil y del electricista para hacer la limpieza final de la reforma y la desinfección. El orden importa: limpiar antes de la obra es tirar el dinero.
Para la junta
Si la comunidad tiene que decidir en la junta de este verano, lo que le sirve es un presupuesto con dos partidas separadas: la limpieza de recuperación (una vez, con desinfección y parte para el seguro) y el mantenimiento anual (barrido mensual y fregado trimestral). Así se vota lo urgente sin comprometer lo permanente, y la comunidad sabe lo que pagará cada año cuando el garaje ya sea un garaje normal.